12 de Febrero, 2020

7 Consejos de limpieza para combatir la alergia en casa


Estornudos, congestión, picores y lagrimeo de ojos. Estos son algunos de los síntomas de la alergia a los ácaros o el polen. Un malestar que, en algunas ocasiones, no se consigue aliviar ni eliminar ni siquiera en casa. Realizar una limpieza diaria demasiado exhaustiva o no tener en cuenta algunas pequeñas pautas, son los errores más comunes. Te damos los mejores consejos de limpieza en el hogar que te ayudarán a acabar con la alergia en casa.

1 – Empieza a limpiar por las zonas más altas

Aunque a priori pueda parecer una tontería, esta técnica de limpieza es fundamental para combatir los ácaros. De esta manera, cualquier partícula de polvo que se escape podrá ser eliminada en las zonas más bajas. Comienza por los cuadros y las estanterías hasta que llegues al mobiliario situado en las zonas inferiores. El uso de un paño húmedo facilita la tarea.


2 – Usa correctamente la aspiradora

Seguro que has escuchado que es muy importante aprovechar el tiempo, lo mismo ocurre con la aspiradora. Es preferible utilizarla con menos frecuencia y hacerlo de manera adecuada. Recorrer la casa rápidamente todos los días se ha acabado. Sin embargo, recuerda incidir en las zonas menos frecuentadas y en los rincones que nadie mira. Como bien dice el dicho, menos es más.


3 – Combate la humedad

El gran aliado de la proliferación de ácaros suele ser el más desconocido en los hogares. La humedad no debe superar el 50-60% de la cantidad ambiental de la casa. Para controlarlo, se recomienda el uso de un higrómetro digital. En el caso de superar estos números, puedes emplear de un deshumidificador para reducir la humedad. Otro consejo para eliminar vapores es la instalación de un extractor de aire con sistema de ventilación.

4 – Cuidado con la ropa de cama

Puedes cubrir los colchones y las almohadas con fundas especiales contra los ácaros. Además es muy importante cambiar la ropa de cama más a menudo y lavarla a más de 55º C. No te olvides de que la ropa tiene que estar bien seca antes de guardarla. Di hola a los materiales sintéticos -fibra o látex- y despídete de la lana y las plumas. Estos componentes realizan prácticamente la misma función.


5 – Menos alfombras

Si las partículas de polvo tienen un lugar favorito para esconderse, es la alfombra. Para acabar con este refugio, lo mejor es retirarlas y sustituirlas tapetes o cualquier material de fácil lavado. Si no es posible que desaparezcan del hogar, se recomienda las de pelo corto. También se aconseja el uso de los doble felpudos -dentro y fuera de la casa-, para reducir al mínimo la entrada de polvo. Recuerda sacudirlos al menos dos veces por semana.

6 – Ventila bien la casa

Un error muy común es pensar que con abrir un rato la ventana ya hemos ventilado la casa. El aire debe renovarse de manera correcta para regular la humedad y reducir el polvo. Hazlo durante al menos 10 minutos diarios. En invierno hay que airear en las horas de mayor temperatura mientras que en verano se debe hacer por la noche. Después de levantarse, los dormitorios. Tampoco descartes abrir las ventanas antes de dormir aunque haga frío.

7 – Cambia los filtros de tu sistema de climatización

Lo más habitual es que en los hogares se utilicen filtros MRV (Valor de Eficiencia Mínimo) 5-8. Con esta clasificación se pueden atrapar las partículas de aerosoles y polvo más finas o las esporas de moho. Sin embargo, para combatir la alergia en casa deben ser filtros de al menos MERV 10 -oscila entre 1 y 20-. Cuanto mayor es esta puntuación, mayor es la cantidad de partículas que captará el filtro.